29th of June 2006

Tuvimos un viaje movidísimo de tres días y medio con de todo un poco, viento en contra, mucho viento, nada de viento, aunque al final cuando llegamos a nuestro destino olvidamos todas las desdichas y nos dispusimos a gozar de la bella ciudad de Cartagena.

Salimos de Kuna Yala el 12 de diciembre, después de haber esperado por varios días por la oportunidad de buena meteo, 200 millas nos esperaban, 100 por día igual a dos días, esta es la teoría, sin embargo la práctica como siempre es otra historia. La estrategia sería ir en zig zag cortos o largos dependiendo del estado de la mar y los vientos y de los resultados que fueramos obteniendo.

En las primeras dos horas cogimos una hermosa macarela que devoramos de desayuno/almuerzo oh si este es el principio tendremos un viaje estupendo, vamos a vela haciendo zig zags muy cortos sólo para darnos cuenta medio día más tarde que el avance real ha sido de sólo 15 millas, Dios, a este paso nos tomará una semana, que mal rollo. Divisamos a lo lejos un pequeño convoy de barcos, Cherokee II, Liberty y Sophia, hablan constantemente por la VHF y van a motor, salieron también de los holandeses pero del oeste. Cuando les hablamos se mostraron sorprendidos que fueramos sólo a vela, un poco extraño ya que somos un barco de vela, navegamos un rato con ellos hasta que los perdimos de vista.

El martes a la mañana seguían faltando 145 millas y encima sin ir a ningún lado, los mares se mostraban confusos todo el tiempo, a ratos soplaba hasta 30 nudos, seguido por momentos de nada de viento, los cielos plomizos, lluvia y siempre el rock and roll que no deja hacer nada. Cansados Paul decidió “heave to” una técnica que consiste en literalmente parar el barco, así estuvimos durante varias horas que aprovechamos para comer en paz y tratar de dormir. Afuera los mares muy confusos, ¿será que no supimos leer bien la meteo?

A las 6,30 de la tercera mañana empezamos el motor, pero el dificil hacer la dirección correcta, los cielos están grises y el tiempo muy desapasible. Finalmente al medio día comenzamos a navegar, qué alivio el silencio de las velas y no el horrible ruido del motor, ayudados por la corriente y los vientos empezamos hacer el verdadero progreso, estimamos llegar a la entrada de la bahía a las 7 de la mañana, pero como todo se acaba el viento se acabó. Nos empezamos a turnar cada tres millas con el timón y así seguimos a ratos era posible izar una vela. Llegamos a la bahía con varias horas de retrazo alrededor de las 12 del medio día, pero lo hicimos!

La entrada a la Bahía fue un rollo pues seguimos cada una de las boyas con lo cual nos tomó la tira. Cuando vemos al fondeadero, parece que llegamos tarde, no hay sitio, está a tope, damos vueltas, probamos acá y allá hasta que encontramos nuestro txokito a las 16, 30 del 16 de diciembre hechamos el ancla. ¡¡Bienvenidos a Cartagena.!!


Creative Commons License Creative Commons License Creative Commons License
This work is licenced under a Creative Commons Licence.